
martes, 25 de noviembre de 2008
Rarezas Peruanas

sábado, 22 de noviembre de 2008
FIN A LAS COMIDAS MONÓTONAS
Quien no se ha cansado de acompañar sus comidas con la tipica gaseosa o el tradicional jugo, peor aún si es de sobre; pues he aquí un novedoso método para ponerle fin a esta extenuante y aburrida rutina. Entre las diferentes combianciones se encuentran:
Ideal para acompañar marisco cocido, pescados blancos poco condimentados (cocidos, o a la plancha), y fiambres.
Los vinos blancos que llevan algo de Crianza en barricas de Roble, van perfectos con mariscos y pescados más condimentados, con carnes de pollo o ternera a la brasa o con ahumados. El vino blanco tambien puede ser acompañado por pollo al horno aderezado con limón.
Vino Rosado
Los vinos rosados son más utilizados en comidas algo más “consistentes” pero no excesivamente fuertes en cuanto a sabor. Los pescados azules (sardina, bonito, atún, jurel), las paellas y arroces, la pasta, los guisos de verduras, y las carnes de cerdo o pollo no demasiado elaboradas, son algunos de los platos que encajan perfectamente con este tipo de vino. Un claro ejemplo es el pescado bonito encebollado.
Vino Tinto
El vino tinto se puede diferenciar en dos tipos vinos tintos jóvenes y vinos tintos maduros.
Los tintos jóvenes, al ser vinos más frescos son ideales para acompañar asados de cordero, carnes gelatinosas (morros, manos de cerdo), estofados de carne, pollo asado, asados de ternera y quesos frescos o semicurados.
Los tintos más maduros, los Crianza, Reserva o Gran Reserva son vinos con más Cuerpo y por eso van mejor con carnes rojas de vacuno (buey, vaca) asadas o a la parrilla, caza mayor (ciervo, jabalí, corzo) y determinadas especies de caza de pluma con salsas complejas y muy especiadas con hierbas del campo.
